Puntos clave
- Marathon es, según informes, una decepción económica para Sony, luchando por alcanzar su punto de equilibrio.
- Los costos de desarrollo de Marathon se estiman en más de doscientos millones de dólares.
- Bungie ha cesado el soporte para Destiny 2 en medio de los problemas de rendimiento de Marathon.
- Informes de fuentes internas sugieren que despidos masivos podrían estar en el horizonte para Bungie si la trayectoria de Marathon no mejora.
El ambicioso shooter de servicio en vivo de Bungie, Marathon, parece estar atravesando serios problemas financieros. Los ingresos actuales están muy lejos de cubrir los cuantiosos costos de desarrollo, y esto ha desatado rumores sobre el futuro del estudio, incluida la posibilidad de despidos masivos.
El Rendimiento Económico de Marathon
Marathon, que se lanzó a principios de año, no ha cosechado el éxito comercial que Sony y Bungie esperaban en el competitivo género de servicio en vivo. Aunque las cifras de ventas son un secreto, las estimaciones de la industria sitúan los costos de producción muy por encima de los doscientos millones de dólares. Los informes sugieren que el juego está lejos de alcanzar el punto de equilibrio, con números de jugadores en plataformas como Steam que, supuestamente, ni siquiera alcanzan a los esfuerzos de la comunidad para un hipotético Destiny 3.
Para intentar revertir la situación, Bungie estaría planeando una estrategia de relanzamiento para Marathon. Esto incluye una semana de juego gratuito durante su próxima Temporada 2, un movimiento para atraer nuevos jugadores y aumentar la participación. Sin embargo, la viabilidad económica a largo plazo del título sigue siendo una incógnita.
Impacto a Nivel de Estudio
Esta tensión financiera en Marathon podría tener implicaciones más amplias para Bungie. El insider Tom Henderson ha sugerido que "despidos masivos en el futuro" son una posibilidad real si el rendimiento del juego no mejora. El estudio también ha detenido recientemente el soporte para su título de larga data, Destiny 2, una medida que podría estar ligada a un cambio de enfoque y recursos hacia nuevos proyectos o a la gestión de los desafíos financieros actuales. Esto sigue a informes anteriores de que Bungie planeaba despidos tras el fin del desarrollo de Destiny 2.